Kheer, el arroz con leche que vino de la india

20130219-222747.jpg

Que los puristas me perdonen, pero herví el arroz de este postre típico indio en agua. Sí, en agua. Pero la idea no fue mía, sino de la gran Simone Ortega. Decidí seguir la receta clásica de arroz con leche de su libro 1080 recetas de cocina y luego le añadí especias y frutos secos a mi aire. En fin, que por su culpa hice una gorrinada con este dulce indio. Pensé que iba a quedar fatal, pero estaba delicioso. Estaba dulce pero no empalagoso. La textura granulosa del arroz quedaba fantástica con la melosidad de la leche y las crujientes almendras. Y el cardamomo y la canela le daban un aroma sensual.

Ingredientes:

  • 3/4 de litro de leche fresca de vaca
  • 9 cucharadas de arroz basmati
  • 6 cucharadas de azúcar mascabado
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 1 vaina grande de canela en rama
  • 10 semillas de cardamomo
  • 1 puñado de almendras laminadas
  • 1 puñado de pistachos pelados y picados

Hierve el arroz en agua durante diez minutos. Mientras tanto, pon la leche también a hervir con el cardamomo y la canela para ahorrar tiempo. Cuela el arroz y reserva. Sin dejar que la leche rompa a hervir, añade el azúcar y la vainilla. Remueve durante algunos minutos y retira la rama de canela y el cardamomo. Añade el arroz, los pistachos y las almendras. Remueve un par de minutos más y apaga el fuego.

Sírvelo templado en cuencos y espolvorea un poco de pistachos picados por encima.

Un bizcocho de limón al día

20130212-202127.jpg

He titulado esta entrada así porque este bizcocho es tan fácil de hacer y sale tan bueno que deberíamos sentarlo a la mesa con nosotros todos los días.

Este dulce es un clásico de la repostería británica, sólo que ellos, que son muy golosos, le suelen añadir un almíbar de limón y/o un topping de azúcar lustre y limón. Llamadme sosa pero yo prefiero esta versión, más ponible.

Ingredientes:

  • 280 gr de harina
  • 1 cucharadita colmada de levadura
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  • La ralladura de un limón y una naranja
  • 50 ml de zumo de naranja
  • 100 ml de leche entera
  • 4 huevos
  • 200 gr de mantequilla a temperatura ambiente
  • 200 gr de azúcar
  • 1 pizca de sal
  • Una cucharadita de esencia de vainilla
  • 50 gr de almendra molida

La elaboración no podía ser más facilona. Primero precalentamos el horno a 180 grados.

Mezclamos las ralladuras, el huevo y el azúcar. Añadimos los huevos y seguimos removiendo. Agregamos el resto de ingredientes y mezclamos hasta que quede una masa homogénea.

Vertemos la masa en un molde rectangular preparado y alisamos con una paleta. Metemos al horno durante 45 minutos y listo.

Triplete mortal: brownie, tarta de queso y frambuesas

20130210-210101.jpg

Esta receta es una triple escalera al infierno: si no vas por su irresistible brownie, caerás por su deliciosa tarta de queso; y si ninguno de esos súcubos te hacen pecar, entonces lo harás por su embriagador topping de frambuesas. No hay escapatoria posible. Pecarás seguro.

La receta está extraída de uno de mis libros de cabecera de repostería, El libro de recetas de la pastelería Hummingbird y la verdad es que está para morirse. La hice el domingo pasado, en una de las comilonas que hacemos los amigos de vez en cuando y a juzgar por como quedaron sus platos, creo que triunfo. O fingieron para no herir mis sentimientos.

En fin, yo os dejo la receta, y juzgad por vosotros mismos.

Ingredientes

Para el brownie:

  • 200 gr de chocolate negro
  • 200 gr de mantequilla a temperatura ambiente
  • 240 gr de azúcar lustre
  • 3 huevos
  • 120 gr de harina
  • una cucharadita de bicarbonato sódico

Para el pastel de queso:

  • 400 gr de queso crema
  • 150 gr de azúcar lustre
  • una cucharadita de esencia de vainilla
  • 2 huevos

Para la cobertura de frambuesas:

  • 300 ml de nata líquida para montar
  • 100 gr de azúcar lustre
  • 200 gr de frambuesas y algunas más para decorar

Elaboración

Trocea con las manos el chocolate y colócalo en un cuenco. Pon el cuenco al baño maría en una cacerola y remueve suavemente hasta que se derrita. Mezcla el azúcar con la mantequilla y añade los huevos uno a uno, sin dejar de mezclar. Añade el bicarbonato y el chocolate y sigue batiendo hasta que esté todo homogéneo. Vierte la mezcla en un molde rectangular de unos 20 x 30 cm y alisa con una espátula.

Pon el queso, el azúcar y la vainilla en otro cuenco y bate hasta conseguir una masa homogénea. Añade los huevos y sigue batiendo, ahora un poco más rápido, para que la masa quede esponjosa. Vierte la mezcla sobre la base del brownie, alisa la superficie y mete el molde en el horno durante unos 30 o 40 minutos. Al finalizar el horneado, déjalo enfriar y mételo en la nevera. Lo ideal es que pase toda la noche en la nevera reposando.

Por último, pon la nata, el azúcar y las frambuesas en un recipiente apto para montar y con una batidora de varillas bate hasta montar la crema. La crema quedará “cremosa” pero no subirá tanto como si estuviéramos montando nata sin nada más. Vierte la cobertura por encima de la tarta y alisa con una espátula. Decora con algunas frambuesas por encima.

Saquitos de espinacas, feta y tomate seco

Imagen

Ayer, sábado por la noche, hace un frío del carajo y te sientes vago-vago… tan vago que ni piensas bajar al súper que está a punto de cerrar ¿Qué hacer? Pues rebuscar entre las sobras y escudriñar cajones y altillos en busca de algo comestible que llevarnos a la boca.

Y ese algo resultó ser un manojo de espinacas congeladas, queso feta, tomates secos y hojaldre congelado. Así que decidí hacer saquitos: más fácil y apañao imposible. El resultado no estuvo mal y al menos te sacan de un apuro.

Esta receta es tan versátil que puedes rellenar los saquitos con lo que te apetezca: calabacín, nueces, champiñones, jamón… ¡Lo que sea!

Por cierto, acompañamos los saquitos con un Gémina Reserva, D.O. Jumilla, un vino tinto con cuerpo, no tan refinado como los de otras denominaciones, pero a nosotros nos supo a gloria.

Ingredientes:

  • Dos tazas de espinacas congeladas
  • 100 gr de queso feta
  • 2 tomates secos
  • 1 masa de hojaldre congelada o refrigerada
  • una cebolla pequeña o media grande
  • un puñado de piñones
  • un diente de ajo

Precalentamos el horno a 200º y ponemos la masa de hojaldre a descongelar, si procede.

Cortamos a rodajas muy finas la cebolla y la empezamos a sofreír a fuego lento. Añadimos el ajo bien picado y rehogamos. Al cabo de cinco minutos añadimos los tomates secos, los piñones y las espinacas previamente descongeladas. Seguimos rehogando y añadimos el queso feta cortado a daditos (se habrá desmigajado bastante al cortarlo: tanto mejor). Removemos un poco más y apagamos el fuego.

No es necesario salpimentar porque el feta y los tomates son elementos muy salados.

Cortamos la masa en cuatro cuadrantes. En cada cuadrante depositamos un par de cucharadas de la mezcla, o las que admita. Cerramos el cuadrante como si fuera una empanadilla, es decir, sellando los bordes con los dedos. Repetimos la operación con el resto de cuadrantes.

Se pueden meter directamente al horno o podemos pintarlos con un poco de huevo batido y espolvorearlos con semillas de amapola. Hornear durante quince minutos y ya tienes cena improvisada.

Pan rústico casero

la foto (3)

El pan hecho en casa no tiene parangón: su textura, su olor son incomparables. Siempre que tengo ocasión, intento hacer pan en casa. No lleva casi nada de tiempo y es muy gratificante. Aquí os dejo una receta de pan rústico que se hace en un plis-plás y está delicioso.

  • 400 gr de harina de fuerza 
  • 25 gr de mantequilla reblandecida
  • una cucharadita de sal
  • dos cucharadas colmadas de levadura fresca (desmigajada)
  • agua templada
  • una cucharadita de azúcar

Mezcla en un bol la mantequilla y la harina (con las manos, el pan siempre se hace en plan guarrete). Añade la sal, el azúcar y la levadura. Practica un agujero en el centro y añadir la suficiente agua como para formar una masa consistente.  Vierte la masa en una superficie y amasa hasta formar una bola elástica. Es muy importante amasar bien y durante bastante tiempo (unos diez o quince minutos).

Deja levar la masa en un cuenco untado de aceite y tapado con un paño limpio. En una media hora o una hora estará listo.

Una vez haya levado, aplasta la bola sobre una placa de hornear forrada de papel de horno y enharinada. Deja levar de nuevo. Aprovecha para precalentar el horno a 220 grados.

Cuando haya terminado de levar, practica unas incisiones en diagonal y pinta la superficie con un huevo batido. Espolvorea un poco de harina por encima y mételo al horno durante 25 o 30 minutos o hasta que esté dorado y suene hueco al golpearlo con un cubierto.

Deja enfriar encima de una rejilla.

Banana bread al estilo Mikel

20130202-204139.jpg

Lo admito. Inauguro este blog con una copiada. O un homenaje, como queda mejor decir. Se trata de mi interpretación del Pan de plátano Velvet Underground de mi adorado Comidista.

Por lo general adoro los panes de plátano, tan sabrosos y húmedos, con ese sabor tan a…¡ plátano! Pero este en concreto es maravilloso. La nata y el yogur le aportan una jugosidad increíbles, una textura deliciosa y en resumidas cuentas una experiencia que ningún otro pan de plátano me ha sabido dar.

He variado ligeramente la receta de Mikel, utilizando azúcar mascabado para la masa y yogur normal en lugar de griego. Lo primero lo hice porque queda más yummy todavía y lo segundo porque no tenía yogures griegos en casa. También he añadido un poco de jengibre, elemento bastante común en los panes de plátano anglosajones. Por último, he obviado el plátano rociado con miel que Mikel utiliza para decorar el pan: no dudo que esté exquisito, pero me pareció demasiado emplatanado. Quizás la próxima vez.

Ahí va la receta:

  • 250 gr de harina
  • Una cucharadita de bicarbonato
  • Una cucharadita de levadura
  • 200 ml de nata líquida
  • un yogur blanco
  • 1 limón
  • 2 huevos
  • 3 plátanos muy maduros
  • Un puñado generoso de almendras molidas o picadas
  • 1 cucharadita de canela
  • 1/2 cucharadita de canela
  • 200 gr de azúcar mascabado
  • Un poco más de azúcar mascabado para decorar
  • 100 gr de mantequilla derretida.

Precalienta el horno a 180 grados y preparar dos moldes alargados con papel de horno.

Mezcla en un cuenco la nata, el yogur, el bicarbonato y el limón y dejar que repose cinco minutos. Añádele el resto de elementos “mojados”: la mantequilla, el azúcar y los huevos.

En un cuenco aparte, mezcla la harina, la levadura, las especias y juntar con la masa anterior. Aplasta los plátanos con un tenedor y agrégalos.

Reparte la masa en los dos moldes y mételos en el horno durante cincuenta minutos. Comprobar que está bien cocido clavando un palillo. Ya sabes, si sale limpio, es que lo has clavado.