Ternera guisada al estilo Thai

ternera thai

De vez en cuando en la vida te topas con uno de esos libros que se convierten en el eje central de tu cocina diaria. Un imprescindible de los platos de todos los días con las hojas con manchurrones de grasa y dedazos a tutiplén, que te sirven para la agenda gastronómica de la familia de lunes  a viernes y para una cena más especial con tus amigos. La comida de la familia, del afamadísimo Ferrán Adriá tiene pinta de convertirse en eso y mucho más. Está plagado de recetas ricas para hacer todos los días, pero con un toque especial. Desde el clásico Ossobuco de ternera italiano hasta Cochinita Pibil (mmmmmm).

La familia a la que se refiere Ferrán no es otra que su “familia” del Bulli, es decir, sus compañeros de trabajo y empleados del restaurante, con los cuales pasaba horas y horas. A las seis y media esa gran familia de 75 cocineros se sentaban a comer/cenar y no precisamente la alta cocina que se degustaba en el Bulli, sino los platos de toda la vida (sean de aquí o de China).

Esta receta de ternera thai se guisa lentamente, de manera que la carne queda tiernísima. El sabor del coco y el curry te garantiza un viaje sensorial a la a antigua colonia británica. 100% guaranteed.

Ingredientes

  • 1 kg de ternera cortada en filetes finos
  • 1 cucharada de jengibre fresco rallado
  • 1 manojo de cilantro fresco picado
  • 1 cucharada de pasta de curry
  • 300 ml de leche de coco
  • Sal y pimienta
  • Aceite de oliva.

Para acompañar: arroz hervido

 

Preparación

En una olla de fondo amplio vierte medio dedo de aceite y sofríe durante algunos segundos el curry y ¾ partes de la leche de coco. Coloca los filetes en el fondo de la olla, previamente salpimentados. Guisa a fuego medio o bajo durante al menos una hora (yo lo dejé una hora y media), removiendo suavemente de vez en cuando para que no se pegue. Al finalizar el tiempo de guisado, rectifica de pimienta y sal, añadimos el resto de leche de coco y el cilantro.

Servimos acompañado de arroz. También podemos acompañarlo de pan de pita.

 

Maki sushi express de salmón

sushi

Lo he llamado express porque lo hice en dos patadas. Y salió rico-rico. Años de posponer hacer sushi porque –oh, Dios mio- era suuuper difícil, que si la técnica demoníaco-purista del corte, que si el arroz debe perder todo el almidón tras enjuagarlo doce veces, que si al enrollarlo parecerá más un canuto  que otra cosa… En fin, que me vi forzada a hacerlo porque el alga nori me iba a caducar y la cosa superó mis expectativas a más no poder.

Dos curiosidades sobre el sushi antes de vomitar la receta. La primera, que se debe coger con las manos. Los japoneses no utilizan los palillos, cogen en trozo en cuestión (ya sea maki, sashimi o sushi), lo sumergen en salsa de soja y p’adentro. La segunda es que se debe tomar a 36 grados, la temperatura del cuerpo humano. De ahí la inefable imagen de hombres de negocio (asiáticos y occidentales) poniéndose hasta las trancas de sushi encima de una señorita despelotada.

Ingredientes

  • Unos 200 gr de arroz bomba
  • 2 filetes hermosos de salmón, limpios y sin espinas
  • 2 láminas de alga nori
  • Vinagre de arroz

Para acompañar

  • Wasabi
  • Salsa de soja

Una esterilla de bambú

Un cuchillo afilado

Preparación

Para la correcta preparación del sushi es preciso lavar varias veces el arroz, así le quitamos el almidón. Metemos el arroz en un cuenco y lo cubrimos con agua fría. Frotamos con vigor los granos entre sí para que suelten el almidón. Cuando el agua se vuelva blanquecina, enjuagar el arroz. Repetir el proceso cuatro o cinco veces. A la quinta, cubrir el arroz con agua fría y dejar reposar veinte minutos.

Al cabo de este tiempo hervimos quince minutos hasta que el arroz esté en su punto (no debe quedar ni muy blando ni muy al dente). Enjuagamos, añadimos unas gotas de vinagre de arroz y reservamos. Colocamos los lomos de salmón limpios de espinas, piel y escamas en una tabla de cortar. Atención: el sushi es sushi solo si la calidad del pescado es excelente. Con un cuchillo afilado realizamos cortes longitudinales, como dedos largos de un centímetro de anchura.

sushi

Encima de una esterilla colocamos una hoja de alga nori. Extendemos por encima una capa muy fina de arroz. Lo suficientemente fina como para cubrir la hoja (no te pases o harás sushi-zurullos).  El arroz tiene que llegar hasta las tres cuartas partes del alga, no cubrirla por completo. Ahora coloca una tira de salmón longitudinalmente, hacia el centro de la hoja. Coloca tus dos manos al principio de la esterilla, en paralelo al trozo de salmón. Ayudándote de la esterilla comienza a enrollar el alga nori sobre sí misma. Cuando llegues al final, humedece la parte de alga nori que no está recubierta por arroz y cierra el rollo.

Una vez estén hechos todos los rollos, con un cuchillo muy afilado corta cada rollo en trozos de maki sushi de un dedo gordo de anchura.

Sirve en una bandeja todos los trozos, acompañándolo de un poco de wasabi y salsa de soja en recipientes adecuados.

De postre ¿qué tal un poco de helado de té matcha?

Vermicelli con berenjena y mango

Vermicelli con berenjena y mango

Se podría decir que éste es nuestro plato asiático favorito del semestre. Ya van tres las veces que lo hemos hecho y cada día que pasa nuestro amor por él es más profundo. ¿Qué lo hace tan especial? Todo, absolutamente todo lo que puedas sentir con tu lengua te lo proporciona este plato (malpensados: absteneos de poner en marcha la maquinaria). Si quieres acidez y frescura, ahí tienes la lima. ¿Amargor? El cilantro ¿Dulzor? El mango ¿Un punto picante? La guindilla, el ajo y la cebolla. Todo en uno. Tus papilas gustativas de repente se convierten en Chimo Bayo hace veinte años. O ahora.

Si estáis faltos de emociones fuertes: no os lo penséis más y esta noche daos un homenaje asiático.

Ingredientes (para 4 personas con hambre)

  • 120 ml de vinagre de arroz
  • 40 de azúcar lustre
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 diente de ajo picado
  • 2 guindillas secas picadas
  • 1 cucharada de aceite de sésamo
  • La piel rallada y el zumo de una lima
  • 220 ml de aceite de girasol
  • 2 berenjenas pequeñas cortadas a dados
  • 1 mango maduro cortado a daditos
  • 30 gr de albahaca o menta fresca picada
  • 25 gr de cilantro fresco picado
  • ½ cebolla roja cortada en juliana
  • 300 gr de fideos de arroz o vermicelli
  • Un poco de sésamo tostado para decorar

 

Preparación

Comenzamos preparando el aliño. En un cazo pequeño calentamos a fuego lento el vinagre, el azúcar y la sal durante un minutos o dos, hasta que el azúcar se disuelva. Retirar del fuego y cuando esté frío mezclar con el aceite de sésamo, el zumo y la piel de la lima, las guindillas y el ajo. Dejar reposar.

Freír en una sartén grande los dados de berenjena con el aceite de girasol. Añadir una pizca de sal. Escurrir sobre papel de cocina y reservar.

Preparar los vermicelli según instrucciones. Normalmente indican hervir agua, apagar el fuego y meter los vermicelli durante cinco minutos. Colar y reservar.

En un bol grande mezclar los fideos con la berenjena, el mango y el aliño. Remover con cuidado para no romper los fideos. Añadir el cilantro y la albahaca (o menta) y la cebolla fresca. Volver a remover con cuidado. Decorar con un poco de semillas de sésamo por encima.