Crema de champiñones al cava

2014-03-05 21.32.36

Adoro las cremas de verduras, tan reconfortantes, tan sabrosas. Y cuando llega la primavera no puedo evitar sentir cierta pena porque poco a poco las iré dejando de tomar, para reemplazarlas por comidas más fresquitas.

Esta crema de champiñones es la de toda la vida, pero el cava le da un punto distinto, más sofisticado. La nata es la que pervierte a esta virginal crema, convirtiéndola en un plato poderoso, completo… y algo calórico.

Ingredientes

  • 12 champiñones grandes
  • 1 patata pequeña
  • 1 cebolla
  • 1 vaso de cava
  • 100 ml de nata líquida
  • Aceite de oliva virgen
  • Sal y pimienta recién molida

 

Preparación

Troceamos la cebolla. En una olla calentamos un poco de aceite y rehogamos a medio fuego y brevemente la cebolla. Troceamos la patata y la añadimos. Salpimentamos y seguimos rehogando durante cinco minutos. Añadimos los champiñones y de nuevo rehogamos unos cinco minutos más.  Subimos el fuego y vertemos el cava, removemos durante unos instantes, bajamos el fuego y cubrimos con agua. Llevamos a ebullición, bajamos a fuego medio y dejamos hervir durante media hora. Apagamos el fuego y trituramos con una minipímer. Añadimos la nata, seguimos triturando hasta que quede una crema fina. Rectificamos de sal y pimienta

 

Risotto de cordero y champiñones

risotto

 

Seguimos con recetas de inspiración italiana. El risotto es un plato de por sí contundente, aunque lo hagas solamente de verdura: la mantequilla, el caldo y sobre todo el almidón que va soltando el arroz hacen de ésta una comida regia. Si además rizamos el rizo añadiéndole cordero, el rey de las carnes potentes, pues apaga y vámonos (a echarnos una siesta). Y justo eso es lo que recomiendo tras esta comida, que tendrá que estar regada por un buen vino tinto: una siesta de esas de pijama y orinal.

Este plato principal tuvo un previo ligero: una ensalada caprese con tapenade. Y estuvo acompañado de una focaccia de tomates secos. No se necesita más. Si buscas un postre acorde al menú, quizás quieras preparar un tiramisú de té matcha o una pannacotta de chocolate blanco. Aunque lo más probable es que quieras sal de frutas.

Ingredientes

Para cuatro personas con hambre

  • 1 puerro grande
  • 1 bandeja de champiñones enteros
  • Unos diez puñados de arroz
  • 1 litro de caldo de verduras o de pollo
  • Unos 300 ml de vino blanco
  • 500 gr de cordero deshuesado y cortado en tiras cortas
  • Sal y pimienta recién molida
  • Parmesano para rallar
  • Mantequilla

risotto

 

Preparación

Comenzamos por  saltear brevemente el  cordero en una olla con tapa. Añadir un poco de sal. Apenas necesitará aceite, ya que se trata de una carne muy potente que desprende mucha grasa. Cuando empiece a estar dorado, lo retiramos del fuego y lo vamos colocando sobre un plato.

Ahora toca trocear finamente el puerro.  Lo colocamos en la olla (que tendrá el aceite sobrante del cordero) y lo comenzamos a rehogar a fuego muy lento durante al menos quince minutos. Cuando empiece a ponerse blando y transparente añadimos los champiñones previamente lavados y troceados finamente. Rehogamos a fuego medio durante diez minutos más y añadimos el cordero.

Acto seguido añadimos el arroz y dos cucharadas colmadas de mantequilla. Removemos durante tres o cuatro minutos y vertemos el vino blanco. Removemos uno o dos minutos más y cubrimos con agua. A partir de este momento hay que ser cuidadoso: es fácil que el arroz se nos pegue a la base de la olla. Para evitarlo hay que remover constantemente con una cuchara de palo.

Tras unos quince o veinte minutos de santa paciencia removiendo, el arroz se habrá tornado meloso pero aun así estará entero (parece una contradicción, pero es así). Es el momento de servirlo. Probarlo, rectificar de sal y espolvorear pimienta recién molida. Repartir en cuatro (o más) platos y servir con el parmesano recién rallado en un recipiente aparte, para que los comensales puedan servirse a su gusto.

Este plato se tiene que comer caliente. Realmente un risotto no vale nada si está templado o frío.