Cupcakes de lima

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La colaboradora de este blog Patricia te da Tiricia vuelve a la carga con una refrescante receta de cupcakes de lima ¡No os la perdáis!

Hola. He vuelto. Mira que bien.

Este fin de semana he cocinado una receta totalmente distinta a las que me tienen acostumbrada. En verdad, llevo dos fines de semana cocinando además de para mis habituales de siempre, también para mi. Es que parecía que me había impuesto la norma de no comer lo que cocinaba. Me explico. No me gusta el chocolate. Sólo el chocolate blanco y aún ese, me empacha. Así que en muchas ocasiones por no decir todas, no llegaba a comerme ni un cupcake. Pero bueno, estoy decidida a recuperar el tiempo perdido. Y precisamente por esta razón ando a la búsqueda y captura de recetas nuevas.

No me acuerdo de cómo exactamente llegué a la receta de cupcakes de lima pero me pareció estupenda la idea de combinar lo ácido con lo dulce. No es nada nuevo, lo sé. Todas nuestras madres alguna vez nos han hecho un bizcocho con ralladura de limón midiendo las dosis de azúcar y harina con el danone. No obstante, sólo me queda decir que la lima mola más y lo he demostrado con los cupcakes de este fin de semana.

 De este modo, aprovechando la novedad en mi cocina le propuse a una pareja de amigos disfrutar de una rica merienda de domingo para que probaran lo dulce que cocino y aceptaron encantados. Como hacía unas pocas semanas había sido el cumpleaños de uno de ellos y le dije que cuando quisiera le preparaba algo a él y a su novio, era la ocasión perfecta. Además, cuando leí la receta original y vi que el frosting era de mascarpone…era una apuesta segura porque ambos son amantes incondicionales del queso. Aunque tengo que decir, que no tenían ni idea de qué era el mascarpone hasta que le hincaron el diente. Son más de salado que de dulce. Totalmente comprensible. No concibo que exista alma humana que no se deleite con un buen queso y un buen vino.

Cuando ya llevas un tiempo cocinando conoces las medidas y el tiempo que necesita tu horno para que te salga la magdalena siempre tierna y te atreves a modificar a tu antojo las recetas en las que te inspiras. Cuando empecé a cocinar seguía las instrucciones a rajatabla (que es lo que hay que hacer si no tienes mucha idea) pero me horrorizaban las cantidades de mantequilla que supuestamente hay que ponerle a una receta de cupcakes. Por otro lado, en las primeras semanas de llevar el delantal puesto fui avasallada a consejos por toda fémina que se enteraba que me estaba atreviendo a cocinar hasta que un día, mi prima me dijo de hacer la magdalena como los muffins que hago normalmente con poca mantequilla. Sabio consejo que me ha traído siempre halagos por parte de mis comensales. Creo que hace la combinación perfecta para que así al bocado en el paladar se mezclen la magdalena no tan dulce con el frosting muy dulce.

Ya desvelado mi secreto que no es tan secreto paso a deciros los ingredientes y la preparación para 12 cupcakes de lima.

Para hacer la magdalena.

Ingredientes:

  • 75gr de mantequilla.
  • 300gr de harina de trigo.
  • 150gr de azúcar blanco.
  • 2 huevos talla “L”.
  • 1 cucharadita y media de levadura.
  • Ralladura de una lima.
  • Zumo de una lima.

Preparación:

Precalentamos el horno a 180º grados, si es con ventilador bajamos a 160º y ponemos las cápsulas en los moldes. Yo elegí unas amarillas para hacerlo bonito.

Rallamos una lima con el rallador que tengamos con la forma más pequeña. Es preferible porque arranca más piel y al ser más pequeña nos permite repartirla bien luego. La lima madura, que al tacto esté un poco blanda. Entré al gourmet de El Corte Inglés a comprarlas en una escapada a Alicante y salí con los dientes largos de todo lo que quería comprarme y no puede ser tanto.

Hacemos el zumo con la misma lima y reservamos el vaso.

Tamizamos la harina con la levadura en un bol y la reservamos.

En otro bol mezclamos el azúcar con la mantequilla con la batidora a velocidad media hasta que quede cremosa y bien integrada.

Añadimos los huevos, uno a uno, siempre batiendo hasta que esté todo de nuevo bien integrado.

Pasamos a la harina y como siempre. Añadimos la harina y el zumo por turnos. Un poco de uno, un poco del otro y tranquilamente esperamos a que se mezcle hasta que esté todo volcado.

Añadimos la lima rallada y la mezclamos con una espátula de madera haciendo círculos hacia arriba para que se oxigene la masa (un consejo de una tia).

Finalmente, repartimos la mezcla en las 12 cápsulas llenando 2/3. La masa queda más espesa de lo normal al no llevar leche, no os extrañéis.

Los horneamos de 20 a 22 minutos, dependiendo de nuestro horno. Ante la duda, hacemos la prueba del palillo y si sale seco es que están.

Las sacamos y las dejamos enfriar en una rejilla en sus moldes unos 5 minutos. Pasado el tiempo las sacamos de los moldes y las dejamos enfriar del todo.

Para hacer el frosting:

Ingredientes:

  • 250gr de queso mascarpone.
  • 180gr de azúcar glass.
  • Ralladura de una lima.

Preparación:

Rallamos la lima igual que para la magdalena y aún más con motivo debido a que luego tiene que pasar por la boquilla de la manga pastelera. Rallada pequeña. La reservamos.

Mezclamos en un bol el queso mascarpone frío y el azúcar glass hasta que quede una masa espesa. Tarda un poco. Bendita paciencia.

Por último, se añade la ralladura y se mezcla con una cuchara de madera hasta que se vea que el tono verde la lima está bien repartido. Queda un moteado verde muy bonito. Manga pastelera y montar. Siempre recomiendo boquillas grandes, es más fácil.

Como se puede ver es una receta muy fácil de preparar y no tan empachosa al no llevar buttercream. Para decorarlas no me calenté mucho la cabeza. Como creía que había pecado con la ralladura de lima, compré golosinas de color verde/amarillo para que les dieran ese tono cítrico de la fruta y me quedaron muy monas. Si queréis le podéis añadir un relleno. Por ejemplo, los podéis preparar con un relleno de crema de lima, maizena y más azúcar.. Pero yo no quería que fueran tan pesados y quería disfrutar más del rico mascarpone. A veces no hay que complicar las cosas.. a veces, menos es más. Eso sí, totalmente recomendable guardarlas en la nevera antes de servirlas, con un toque fresco están más sabrosas.

Así pues, puedo decir que gustaron en la merienda del domingo y lo puedo decir porque vi que el anfitrión se comió dos bien a gusto mientras charlábamos y nos reíamos sonando un vinilo de Chet Baker de fondo. Todo un lujo.

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Cupcakes de helado de fresa con ganache de chocolate blanco

 cupcakes patri

La receta de hoy viene de la mano de nuestra artista invitada Patricia, repostera de altura y it-girl de Instagram (@patriciatedatiricia), entre otras cosas 🙂 Por el bien de la humanidad, animad a Patricia a abrirse un blog o a colaborar siempre en el mio.

Hace muy poquitos días la dueña y señora de este blog se puso en contacto conmigo para decirme que se había fijado en las recetas que llevo poco tiempo haciendo y discretamente he compartido con mis amistades a través de mis redes sociales como buena hipster. Sí, la cocina está de moda y yo también me he dejado llevar por el maravilloso mundo de los cupcakes.

Alex me sugirió la idea, que ya llevaba un tiempo rondando por mi cabeza, de hacerme un blog de cocina pero que no he hecho antes porque no considero que domine del todo la técnica. No es falsa modestia, esto es una ciencia de ensayo y error y aún me queda mucho muchísimo por aprender.

Empecé a cocinar como propósito de hacer algo nuevo en que invertir tanto tiempo libre y ante mi sorpresa, he descubierto que me gusta. Los más beneficiados de mi nuevo hobbie son mi madre y mi novio que todos los fines de semana tienen una nueva receta bien chocolateada. Eso es lo que me gusta de la repostería, los retos. Por eso cada semana me pongo uno nuevo y esta semana tocaba intentar hacer mis propios “Cupcakes de helado de fresa con ganache de chocolate blanco”. Una receta que me había pasado una buena amiga. Así pues, yo también como buena amiga con esta rica receta empiezo a colaborar con la excelente anfitriona de Alex y si gusta ya iré pasándole nuevas recetas.

Antes de empezar a contar lo que se necesita para hacerla me gustaría decir que siempre he desconfiado de la gente que sonríe demasiado. Siempre me ha parecido que tras esa excesiva exhibición de encías hay algo realmente obscuro y oculto bajo su personalidad. Sin embargo, tras hacer esta receta ya entiendo un poco el por qué Alma Obregón sonríe tanto. Simplemente es debido a que estas recetas son divertidísimas de hacer. Está demostrado, si el nombre te gusta hacerla aún más y ya no te digo, el comértela. Bueno, a la faena.

Estos son los ingredientes que necesitamos para hacer 12 cupcakes:

  • 115 g de margarina a temperatura ambiente (yo la dejo un día antes fuera de la nevera).
  • 220g de azúcar blanco.
  • 220g de harina de trigo.
  • 120ml de leche semidesnatada.
  • 2 huevos talla M.
  • 1 cucharadita y media de levadura química.
  • 4 cucharadas de Nesquik de Fresa (Sí, existe. Es la frase que más he repetido esta semana para buscarlo por los establecimientos de mi ciudad y sólo diré que el Hipercor tiene absolutamente de todo y no os podéis imaginar lo bueno que pueden estar los batidos de esto).

Ahora bien, la preparación seguiría estos pasos:

Precalentamos el horno a 180º (160º si es con ventilador).

Preparamos la bandeja o los moldes que tengamos con 12 cápsulas grandes.

Tamizamos la harina con la levadura química y la reservamos.

Añadimos a la leche las 4 cucharadas de nesquik removiéndolo bien y lo reservamos también.

Batimos la margarina con el azúcar hasta que esté bien integrada y la mezcla esté clara. Por eso es bueno, que la margarina esté a temperatura ambiente. Hace posible que se mezcle bien. Nunca meter la margarina al microondas porqué hacemos que sea más grasa.

Añadimos a esta mezcla los huevos, uno a uno, sin dejar de batir hasta que esté todo bien integrado.

A continuación, añadimos media mezcla de la harina con la levadura. Cuando esté más o menos homogénea la masa, añadimos la leche y finalmente, la otra media mezcla que nos quedaba. Siempre batiendo a velocidad baja y con paciencia.

Si queremos que tengan un color rosa más intenso y se vea con el bocado, podemos añadirle 1/3 de colorante en pasta rosa.

Repartimos la mezcla en las cápsulas, sin llenarlas más de 2/3.

Horneamos de 22 a 25 minutos, depende siempre de nuestro horno. El truco para saber si están o no es la de meter un palillo y sin sale limpio ya las tenemos.

Dejamos que se enfríen en el molde unos 5 minutos y después las pasamos a una rejilla para que terminen de enfriarse por completo.

Por otro lado, esto es lo que necesitamos para hacer el ganache de chocolate blanco:

  • 150g de nata para montar. Tiene que ser de un 35% de materia grasa (No seáis tontas como yo que me cogí de la ligera pensando “ay! Qué no engorde tanto” y cuando ya la tenía mezclada con el chocolate caí en la cuenta de que no se me iba a montar. Lo bueno, es que me terminé haciendo un flan de chocolate blanco y lo malo, es que de no querer engordar me he tirado todo el finde con postres).
  • 150g de chocolate blanco de fundir (el de Nestle es un trocito de cielo para nuestro paladar).

Para prepararlo, sería:

Troceamos el chocolate y lo reservamos.
Calentamos la nata a fuego lento y cuando salgan las primeras burbujas de ebullición lo apartamos y agregamos las onzas de chocolate mientras que lo vamos removiendo con una cuchara de palo hasta que esté bien derretido.
Dejamos que se enfríe a temperatura ambiente y cuando esté templado lo tapamos y lo metemos en la nevera.
Es totalmente aconsejable dejar esta mezcla un día entero en la nevera. Lo podemos hacer un día antes de los cupcakes. Si no tenemos tiempo, con unas 4 horas está bien pero para que se monte la nata tiene que estar realmente fría.
Metemos las varillas de la batidora y el recipiente donde vayamos a montar el ganache al congelador unos 20 a 30 minutos antes.
Montamos el ganache como si fuera nata. Con la batidora siempre con la misma velocidad y dirección hasta que esté bien alta. No hay que excederse que si no pierde consistencia.

En mi caso, podéis ver que la manga pastelera y yo no nos llevamos muy bien todavía. Las buttercream las domino más o menos pero cuando cambio a otro frosting peco de principiante. Era la primera vez que me atrevía con la nata así que intenté no pasarme mucho batiendo y se me quedo una consistencia un poco dura pero que al gusto era deliciosa. No me quedo otra que decorarlas con una cuchara de palo una a una haciendo ligeros círculos hasta que estuviera bien cubierta la parte de arriba. Para terminar, corté unas cuantas fresas y las añadí para darles el toque final.

Cuando las saqué para la merienda no espera tener tantos comensales. En un principio, las hice para una amiga que había bajado de visita express al pueblo y nos juntamos unos cuantos a la hora del té (cervezas para algunos) y fue un rotundo éxito. Me sacaron los colores varias veces diciéndome lo buenas que estaban y que no resultaban nada pesadas. Así pues, sólo me queda decir que espero que os guste y que es necesario probarlas

 

Cupcakes de melocotón o cómo apuntarse a la moda cursi

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No me he vuelto maleni. Y no, no servirá de precedente.  De hecho, los cupcakes no me gustan (desde un punto de vista papilo-gustativo) solo me parecen monos, como objetos de decoración cuquis se-mira-pero-no-se-toca. Pero el lunes pasado llegó al mundo el adorable, regordete, rubio y delicioso hijo de mis amigos Ana y Sergio, así que la ocasión merecía un dulce esponjoso, suave, aromático  y redondito, como él.

Estos cupcakes son muy sabrosos y si la cobertura te empacha, omítela y conviértelos en muffins de melocotón: mucho más ligeros y apetecibles.

Ingredientes

  • 140 gr de harina
  • 110 gr de azúcar blanquilla
  • 2 cucharaditas de levadura en polvo
  • 120 ml de leche entera
  • 50 gr de mantequilla a temperatura ambiente
  • Un huevo
  • Una pizca de sal
  • Media cucharadita de extracto de vainilla
  • 300 gr de melocotones en almíbar, troceados

 

Cobertura

  • 150 gr de queso crema, frío
  • 300 gr de azúcar lustre
  • 50 gr de mantequilla a temperatura ambiente
  • Una gotita de colorante alimenticio (a tu elección)
  • Para decorar: Fideos de colores, bolitas de plata, etc.

 

Preparación

Precalienta el horno a 170 ºC

Pon el azúcar, la harina, la levadura, la sal y la mantequilla en un cuenco y remueve hasta que los ingredientes estén mezclados. Añade la mitad de la leche y sigue removiendo hasta que esté incorporada.

En otro cuenco bate ligeramente el huevo, la vainilla y el resto de la leche; añade a la mezcla anterior y mezcla hasta que la masa esté homogénea.

Coloca moldes de papel rizado en un molde para magdalenas. En cada molde añade trocitos de melocotón de manera que el fondo quede cubierto. Vierte la masa en cada  molde hasta cubrir las tres cuartas partes del mismo.

Hornéalos unos veinte minutos. Ten cuidado que no queden demasiado horneados: quedarán duros como piedras. Con que estén dorados, será suficiente. Sácalos y déjalos templar.

En un cuenco tamiza el azúcar lustre y añade la mantequilla a temperatura ambiente. Bate con una batidora de varillas. Añade el queso crema y el colorante y sigue batiendo. No batas demasiado, solo hasta que esté homogéneo, sino se quedará líquido.

Mete la cobertura en una manga pastelera y cubre los cupcakes con ella. Adorna con los que desees.