Trenza de queso y semillas de amapola

pan de queso y semillas de amapola

 

Media trenza para ser exactos. La trenza entera no cabía en un solo plato y hubo que partirla en dos. La hice este sábado para una comida que celebrábamos en casa de mis amigos Belén y Huertas. Está sacada -con ligeras variaciones- de uno de mis libros de cabecera: 365 recetas de pan, de Anne Sheasby (enlazo a una reseña del libro, hecha por un blog que sigo).

Este pan es bastante más fácil de hacer de lo que aparenta y es muy vistoso: las semillas de amapola le dan un aspecto pro con el que te cae el sambenito de panadera casi instantáneamente.

Ingredientes

  • 500 gr de harina de fuerza
  • 25 gr de levadura fresca
  • 35 gr de mantequilla cortada a dados y a temperatura ambiente
  • 1 pellizco de sal
  • Una cucharadita de mostaza en grano molida
  • ½ cucharadita de pimienta negra molina
  • Unos 250 ml de leche entera templada
  • 100 gr de queso rallado a tu elección: cheddar, parmesano, mozzarella
  • Semillas de amapola para decorar

 

Preparación

En un cuenco tamiza la harina y la sal. Añade la mantequilla y mézclala con las manos. Haz lo mismo con la levadura: desmigájala sobre la mezcla y remueve con las manos o con una cuchara de madera. Añade el queso y las especias. Practica un hueco en el centro y echa la cantidad suficiente de leche como para formar una textura homogénea y mezcla bien.

Vierte la mezcla sobre una superficie de trabajo limpia y espolvoreada de harina y trabaja la mezcla durante diez minutos, hasta que se convierta en una bola elástica y no se pegue a las manos. Mete la bola en un cuenco limpio untado de aceite, tápalo con un paño limpio y deja levar en un lugar cálido hasta que haya doblado su tamaño (una o dos horas).

Pasado ese tiempo, aplasta la bola sobre la superficie de trabajo y pártela con un cuchillo en tres trozos iguales. Amásalos hasta formar tres churros y pínzalos en un extremo. Haz una trenza con los tres cabos y al terminar, vuelve a pinzar con tus dedos al final de la trenza. Colócala en una bandeja de horno forrada de papel de hornear, tápala con un paño y déjala levar una media hora más. Precalienta el horno a 190 grados.

Pinta la trenza con leche y espolvorea semillas de amapola por encima. Mete al horno durante 35 o 40 minutos o hasta que el pan esté dorado. Saca y deja enfriar sobre una rejilla metálica.

 

Pan rústico casero

la foto (3)

El pan hecho en casa no tiene parangón: su textura, su olor son incomparables. Siempre que tengo ocasión, intento hacer pan en casa. No lleva casi nada de tiempo y es muy gratificante. Aquí os dejo una receta de pan rústico que se hace en un plis-plás y está delicioso.

  • 400 gr de harina de fuerza 
  • 25 gr de mantequilla reblandecida
  • una cucharadita de sal
  • dos cucharadas colmadas de levadura fresca (desmigajada)
  • agua templada
  • una cucharadita de azúcar

Mezcla en un bol la mantequilla y la harina (con las manos, el pan siempre se hace en plan guarrete). Añade la sal, el azúcar y la levadura. Practica un agujero en el centro y añadir la suficiente agua como para formar una masa consistente.  Vierte la masa en una superficie y amasa hasta formar una bola elástica. Es muy importante amasar bien y durante bastante tiempo (unos diez o quince minutos).

Deja levar la masa en un cuenco untado de aceite y tapado con un paño limpio. En una media hora o una hora estará listo.

Una vez haya levado, aplasta la bola sobre una placa de hornear forrada de papel de horno y enharinada. Deja levar de nuevo. Aprovecha para precalentar el horno a 220 grados.

Cuando haya terminado de levar, practica unas incisiones en diagonal y pinta la superficie con un huevo batido. Espolvorea un poco de harina por encima y mételo al horno durante 25 o 30 minutos o hasta que esté dorado y suene hueco al golpearlo con un cubierto.

Deja enfriar encima de una rejilla.