Tarta de lima, nacida para refrescar

tarta lima

Soy una gran fan de la lima en la cocina. Este pequeño bolinche verde y aromático convierte el plato más soso en una auténtica obra de arte gastronómicaY donde la lima luce con todo su esplendor es en esta versión del clásico postre británico Lemon Meringue Pie. La tarta de lima tiene un punto más divertido, perfumado, refrescante y exótico que su hermano mayor. Por otro lado, es bastante fácil de hacer; lo único que tira para atrás es rallar las limas, que como son pequeñitas, alguien torpe como yo se acaba rallando los dedos.

Esta delicada tarta está extraída de Las recetas de la Pastelería Hummingbird, un libro que me fascina y del que he hecho gran parte de sus creaciones. En él siempre encuentras dulces rebosantes de ingredientes, asombrosamente apetitosos. Me gusta la cocina sencilla pero sorprendente, y éste libro es un buen ejemplo.

Ingredientes

  • 8 yemas de huevo
  • 790 gr de leche condensada
  • La ralladura y el zumo de cinco limas

Para la base

  • 400 gr de galletas digestive
  • 150 gr de mantequilla derretida

Para la cobertura

  • 500 ml de nata líquida para repostería o las claras de los huevos que nos han sobrado

Preparación

Precalienta el horno a 170º.

Tritura las galletas y mézclalas con la mantequilla hasta obtener una masa parecida a la arena mojada. Vuelca sobre una tartera desmoldable, reparte homogéneamente y aplasta contra la base. Cuando las masa haya quedado bien compacta, hornea durante quince minutos y deja enfriar por completo.
Mezcla las yemas con la leche condensada, el zumo y la ralladura y remueve hasta que la masa haya espesado de manera natural (con cuatro minutos bastará). Vierte la mezcla sobre la tartera y hornea a 150º durante cuarenta o cuarenta y cinco minutos. El centro de la tarta tiene que quedar ligeramente tembloroso. Dejar templar y refrigerar a poder ser toda la noche.

Antes de consumirla, batir la nata hasta montarla y echarla por encima de la tarta. Otra opción es conservar las claras, montarlas a punto de nieve y hacer un merengue que sustituya la nata montada.

Para finalizar podemos espolvorear algo de lima rallada por encima.

Vermicelli con berenjena y mango

Vermicelli con berenjena y mango

Se podría decir que éste es nuestro plato asiático favorito del semestre. Ya van tres las veces que lo hemos hecho y cada día que pasa nuestro amor por él es más profundo. ¿Qué lo hace tan especial? Todo, absolutamente todo lo que puedas sentir con tu lengua te lo proporciona este plato (malpensados: absteneos de poner en marcha la maquinaria). Si quieres acidez y frescura, ahí tienes la lima. ¿Amargor? El cilantro ¿Dulzor? El mango ¿Un punto picante? La guindilla, el ajo y la cebolla. Todo en uno. Tus papilas gustativas de repente se convierten en Chimo Bayo hace veinte años. O ahora.

Si estáis faltos de emociones fuertes: no os lo penséis más y esta noche daos un homenaje asiático.

Ingredientes (para 4 personas con hambre)

  • 120 ml de vinagre de arroz
  • 40 de azúcar lustre
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 diente de ajo picado
  • 2 guindillas secas picadas
  • 1 cucharada de aceite de sésamo
  • La piel rallada y el zumo de una lima
  • 220 ml de aceite de girasol
  • 2 berenjenas pequeñas cortadas a dados
  • 1 mango maduro cortado a daditos
  • 30 gr de albahaca o menta fresca picada
  • 25 gr de cilantro fresco picado
  • ½ cebolla roja cortada en juliana
  • 300 gr de fideos de arroz o vermicelli
  • Un poco de sésamo tostado para decorar

 

Preparación

Comenzamos preparando el aliño. En un cazo pequeño calentamos a fuego lento el vinagre, el azúcar y la sal durante un minutos o dos, hasta que el azúcar se disuelva. Retirar del fuego y cuando esté frío mezclar con el aceite de sésamo, el zumo y la piel de la lima, las guindillas y el ajo. Dejar reposar.

Freír en una sartén grande los dados de berenjena con el aceite de girasol. Añadir una pizca de sal. Escurrir sobre papel de cocina y reservar.

Preparar los vermicelli según instrucciones. Normalmente indican hervir agua, apagar el fuego y meter los vermicelli durante cinco minutos. Colar y reservar.

En un bol grande mezclar los fideos con la berenjena, el mango y el aliño. Remover con cuidado para no romper los fideos. Añadir el cilantro y la albahaca (o menta) y la cebolla fresca. Volver a remover con cuidado. Decorar con un poco de semillas de sésamo por encima.

 

Vermicelli con habas, una mezcla japo-ilicitana

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Las mejores cosas de la vida ocurren por casualidad. Tus amigos te convencen para salir de marcha y acabas encontrando a tu gran amor; te pierdes en un viaje y te topas con la puesta de sol más impresionante que has visto hasta la fecha.  Algo parecido ocurre con la cocina: las mejores recetas son a veces las que menos se planean, las que se improvisan con cuatro ingredientes. Para que nos entendamos, las que haces cuando no tienes en la nevera más que un tomate chuchurrido y trozo de queso tristón. Que a más de uno nos pasa eso y más veces de las que desearíamos.

Los vermicelli están extraídos del suculento libro de Yotam Ottolenghi El Gourmet Vegetariano, nuestra última adquisición de literatura gastronómica. La receta original contenía las judías japonesas edamame y, claro, a falta de tal nivel de especialización decidimos optar por las humildes habas de la tierra. Aunque la textura es más tosca que el edamame, la verdad es que no quedó mal del todo. La salsa con la que están regados los vermicelli es para morirse de buena.

Ingredientes (para 4 personas)

  • 200 gr de vermicelli o fideos de arroz
  • Aceite de sésamo o en su defecto de oliva
  • 3 dientes de ajo machacados
  • 300 gr de habas pequeñas (pueden ser congeladas, si son frescas mejor)
  • 3 cebollas tiernas cortadas en juliana
  • 3 guindillas pequeñas cortaditas a escamas
  • 3 cucharadas de cilantro fresco picado
  • 3 cucharadas de menta fresca picada
  • 3 cucharadas de sésamo tostado
  • Sal

Salsa

  • 2 cucharadas de jengibre rallado
  • El zumo de 4 limas
  • 3 cucharadas de aceite de sésamo o en su defecto de oliva
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 5 cucharadas de salsa de soja

 

Preparación

Empezamos por la salsa. Mezcla todos los ingredientes y reserva a temperatura ambiente.

Pon los vermicelli a remojo en agua caliente durante cinco minutos (o lo que especifique el fabricante en la etiqueta), cuélalos y resérvalos.

Cubre la base de una sartén honda (o en una olla achatada) con el aceite de sésamo, caliéntalo un poco y echa la cebolla, el ajo y la guindilla. Rehoga a fuego medio hasta que la cebolla se vuelva transparente. Añade las habas  y rehoga tres o cuatro minutos más. Añade sal al gusto y apaga el fuego.

Echa encima de la mezcla los vermicelli escurridos, el cilantro, la menta y el sésamo y remueve con mucho cuidado. Emplata y encima de cada ración vierte una cantidad generosa de la salsa que hemos preparado al principio. Decora con un par de ramitas de cilantro y ya lo tienes. Este plato se puede consumir templado, frío o caliente, como tú quieras.

¿Te falta un postre para rematar la faena? Prueba con esta Panna Cotta de chocolate blanco con pistachos acompañada de salsa de mango y frambuesa.