Magdalenas procrastinadas a los dos chocolates

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¿Por qué procrastinadas? Porque llevo meses queriendo hacerlas y siempre hay una excusa. Soy la reina de dejar las cosas para otro día (el rey es Diego) ¿Por qué hacer algo hoy cuando lo puedes hacer mañana, o pasado o al otro? Pues eso se acabó. Que si no la vida se convierte en una lista interminable de “Tenemos que”. Hagámosla una lista de “Hecho y disfrutado” 🙂

Estas magdalenas (o muffins) tienen dos tipos de chocolates. Si las prefieres sin nada, esta receta de magdalenas caseras está para morirse.

Ingredientes

Para 14 muffins

  • 225 gr de harina
  • 1 sobre de levadura
  • Un pellizco de sal
  • 40 gr de cacao en polvo
  • 100 gr de azúcar mascabado
  • 225 ml de leche entera
  • 125 gr de yogur natural
  • 1 huevo batido
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 60 gr de mantequilla a temperatura ambiente
  • 175 gr de chocolate con leche picado

Papel rizado para muffins

Una bandeja de horno para muffins

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En la foto, el antes y el después

Preparación

Precalienta el horno a 200 ºC.

En un cuenco grande mezcla todos los ingredientes  secos: harina, azúcar, sal, levadura, cacao.

En otro cuenco, mezcla el huevo, la esencia de vainilla, la temperatura, el yogur y la leche. Incorpora la masa anterior poco a poco y añade también poco a poco la mantequilla y el chocolate picado. Sigue mezclando hasta que todos los ingredientes estén incorporados, pero no batas en exceso.

Forra la bandeja con las cápsulas de papel rizado. Llena cada una de ellas hasta cubrir tres cuartos. Hornea veinte o veinticinco minutos, hasta que los muffins estén dorados. Deja enfriar sobre una rejilla.

Magdalenas caseras de Xavier Barriga

magdalenas xavier barriga

Siempre me ocurría lo mismo: metía la bandeja de muffins al horno, la ilusión se apoderaba de mi, pequeñas hormigas trepaban por mi estómago, esta vez sí, por favor, que suba la masa, que suba la masa solo por esta vez. Pero al cabo de quince minutos, la emoción se desintegraba, se rompía en mil pedazos para dar paso a una desazón repostera inconsolable ¿Por qué a mis magdalenas no les salía copete? ¿Por qué en otros blogs o en la panadería de la esquina, esos dulces bollos lucían un maravillosos copete, se elevaban graciosamente hacia arriba, haciendo reventar el azúcar que tenían en la superficie? ¿qué estaba haciendo mal para que mis muffins y demás quedarán planos como la carretera de Alicante?

En esas disquisiciones andaba yo hasta que me encontré con Xavier Barriga y su secreto. Aquel problema que me reconcomía por dentro tenía muy fácil solución, solo había que cumplir unas cuantas reglas de oro. Si queréis una señora magdalena, haced caso al señor Barriga y seguid leyendo.

Ingredientes

  • 125 g de huevos
  • 175 g de azúcar
  • 60 ml de leche entera
  • 190 ml de aceite de oliva
  • 210 g de harina
  • 7 g de levadura química tipo Royal
  • un pellizco de sal
  • La ralladura de medio limón
  • un pellizco de canela
  • ½ cucharadita de esencia de vainilla
  • Azúcar moreno o blanco para espolvorear
  • papelitos para magdalenas
  • una bandeja para muffins

Preparación

Mezclamos el azúcar con los huevos.  Es importante respetar la cantidad de huevo indicada (Regla de oro nº1). Utilizamos unas varillas y batimos manualmente a velocidad lenta hasta obtener una crema espumosa.  Añadimos la ralladura de limón, la canela, la vainilla, el aceite y la leche. Seguimos batiendo durante un par de minutos más.

En otro cuenco mezclamos la harina, la sal y la levadura. Añadimos la mezcla anterior y removemos lo justo para que los ingredientes queden ligados. No batamos en exceso, la masa se podría estropear (Regla de oro nº2).

Tapar con film transparente y meter en la nevera. La masa tiene que reposar en la nevera entre dos y veinticuatro horas. Sí, habéis leído bien y es la Regla de oro nº3.

Precalentamos el horno a 250 grados. Sacar la masa muy fría de la nevera. Preparamos las magdalenas forrando una bandeja para hornear muffins con cápsulas de papel rizado. Metemos en cada cápsula masa como para cubrir las ¾ partes de la cápsula. Espolvoreamos con azúcar blanco o moreno (yo lo hice mitad y mitad y me gustó más el resultado con el azúcar blanco: quedaba más tradicional y dulce).

Cuando el horno esté muy caliente (Regla de oro nº4), bajar la temperatura a 210 ºC. Acto seguido metemos la bandeja, veremos como de manera casi instantánea comienzan a subir las magdalenas: esto se debe al contraste frío-calor. Horneamos durante 15 minutos o hasta que estén doradas. Sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.