Vermicelli con berenjena y mango

Vermicelli con berenjena y mango

Se podría decir que éste es nuestro plato asiático favorito del semestre. Ya van tres las veces que lo hemos hecho y cada día que pasa nuestro amor por él es más profundo. ¿Qué lo hace tan especial? Todo, absolutamente todo lo que puedas sentir con tu lengua te lo proporciona este plato (malpensados: absteneos de poner en marcha la maquinaria). Si quieres acidez y frescura, ahí tienes la lima. ¿Amargor? El cilantro ¿Dulzor? El mango ¿Un punto picante? La guindilla, el ajo y la cebolla. Todo en uno. Tus papilas gustativas de repente se convierten en Chimo Bayo hace veinte años. O ahora.

Si estáis faltos de emociones fuertes: no os lo penséis más y esta noche daos un homenaje asiático.

Ingredientes (para 4 personas con hambre)

  • 120 ml de vinagre de arroz
  • 40 de azúcar lustre
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 diente de ajo picado
  • 2 guindillas secas picadas
  • 1 cucharada de aceite de sésamo
  • La piel rallada y el zumo de una lima
  • 220 ml de aceite de girasol
  • 2 berenjenas pequeñas cortadas a dados
  • 1 mango maduro cortado a daditos
  • 30 gr de albahaca o menta fresca picada
  • 25 gr de cilantro fresco picado
  • ½ cebolla roja cortada en juliana
  • 300 gr de fideos de arroz o vermicelli
  • Un poco de sésamo tostado para decorar

 

Preparación

Comenzamos preparando el aliño. En un cazo pequeño calentamos a fuego lento el vinagre, el azúcar y la sal durante un minutos o dos, hasta que el azúcar se disuelva. Retirar del fuego y cuando esté frío mezclar con el aceite de sésamo, el zumo y la piel de la lima, las guindillas y el ajo. Dejar reposar.

Freír en una sartén grande los dados de berenjena con el aceite de girasol. Añadir una pizca de sal. Escurrir sobre papel de cocina y reservar.

Preparar los vermicelli según instrucciones. Normalmente indican hervir agua, apagar el fuego y meter los vermicelli durante cinco minutos. Colar y reservar.

En un bol grande mezclar los fideos con la berenjena, el mango y el aliño. Remover con cuidado para no romper los fideos. Añadir el cilantro y la albahaca (o menta) y la cebolla fresca. Volver a remover con cuidado. Decorar con un poco de semillas de sésamo por encima.

 

Panna Cotta de chocolate blanco con pistachos acompañada de salsa de mango y frambuesa

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No, no es el arroz a la cubana de tu madre. Y ya sé que se parece mucho. En realidad -atento- esto es Panna Cotta de chocolate blanco con pistachos acompañada de salsa de mango y frambuesa. ¿No te lo crees? Pues sigue leyendo.

Te preguntarás que de dónde ha salido semejante Panna Cotta. Pues bien, el otro día hicimos con los amigos una comida india. Como imaginé que después de cuatro o cinco platos especiados nadie querría un postre igualmente especiado, ideé un dulce que tuviera reminiscencias indias sin resultar cargante. Por eso elegí un postre más o menos conocidillo, la Panna Cotta con salsa de frutos rojos y la orientalicé un poco.

El resultado fue, a pesar del aspecto, sensacional. Como una coreografía bollywoodiense.

Ingredientes (para 10 personas)

Para la Panna Cotta:

  • Un litro de leche fresca entera
  • Seis tabletas de chocolate blanco (de 125 gr cada una)
  • Siete hojas de gelatina
  • Una cucharadita de esencia de vainilla
  • Dos puñados de pistachos pelados (no salados)

Para la salsa:

  • Un mango
  • Unos 200 gr de frambuesas (frescas o congeladas)
  • Azúcar

Diez flaneras pequeñas de metal

Preparación

En un cuenco grande echa las hojas de gelatina y cúbrelas con agua fría.

En un cazo grande calentamos la leche a fuego medio y vamos añadiendo el chocolate troceado. Ir removiendo con una cuchara de madera hasta que el chocolate se disuelva por completo. Lleva la mezcla casi hasta ebullición pero sin dejar que rompa a hervir, ya que esto alteraría el sabor de la leche. Apaga el fuego.

Coge con la mano las hojas de gelatina y apriétalas para escurrirlas. Mételas en el cazo con el resto de la mezcla y remueve hasta que se disuelvan. Vierte el contenido en las flaneras y echa en cada flanera un par de cucharaditas de pistachos troceados. Deja reposar al menos media hora antes de meterlas en la nevera. Protégelas de los malos olores cubriendo cada una con papel de aluminio y mételas en la nevera. Con cuatro o cinco horas ya estarán cuajadas, pero es mejor si reposan toda la noche.

El procedimiento para hacer la salsa de mango y frambuesa es como el de la mermelada. En otro cazo, echa el mango pelado y cortado a trocitos pequeños. Ponlo a fuego muy suave para que se vaya haciendo. Añade azúcar a voluntad (yo eché unas cinco cucharadas soperas) y las frambuesas. Mi recomendación es que no te pases demasiado con el azúcar porque no se trata de una mermelada sino de una salsa y se tiene que notar el sabor  ácido de los frutos rojos. Sigue removiendo a fuego lento hasta que se haya formado una papilla dulce pero no empalagosa (una media hora).

Desmolda las flaneras en un plato y echa la salsa templada por encima.