Postre de Navidad: Panna Cotta de Turrón

panna cotta

Parece que cuando llegan estas fechas te entran un ansia vital de hacerlo todo temático. Cualquier cena o comida debe llevar por fuerza pavo asado, gambas y orejones. Yo no es que sea muy fan de dejarme invadir por el espíritu navideño (culinariamente hablando) pero necesitaba un postre para la cena de Nochebuena y decidí hacer un dulce que no resultara excesivamente pesado y que mantuviera la esencia de estas fechas.

Si quieres hacerlo más ligero, sustituye la mitad de la nata por leche entera (tendrás que añadir al menos una hoja de gelatina más) y evita la salsa de chocolate.

Ingredientes

Para 8 unidades

  • 500 ml de nata líquida
  • 4 hojas de gelatina
  • 4 cucharadas de azúcar
  • 140 gr de turrón de Jijona
  • Un poco de aceite de girasol

Para la salsa

  • 300 gr de chocolate negro (de cobertura)
  • Vino dulce
  • Leche entera

8 flaneras pequeñas

Preparación

En un plato hondo ponemos a remojo en agua fría las 4 hojas de gelatina, durante quince minutos.

Pintamos las flaneras con el aceite. Aplastamos el turrón con un tenedor. En un cazo llevamos la nata mezclada con el azúcar y el turrón a ebullición. Bajamos el fuego y removemos hasta que se hayan disuelto todos los ingredientes. Apagamos.

Escurrimos las hojas de gelatina y las incorporamos al cazo. Removemos  suavemente hasta que estén bien disueltas. Vertemos la mezcla en las flaneras y dejamos templar. Cuando estén a temperatura ambiente, tapamos con papel aluminio y metemos al frigo para que acaben de cuajar (al menos tres horas).

Ahora le toca le turno a la salsa. Fundimos la cobertura de chocolate en un cazo al baño maría. Cuando esté fundida, añadimos el vino  (al gusto), removemos y poco a poco vamos añadiendo la leche hasta que coja la textura deseada. Debe de quedar bastante acuoso ya que cuando se enfríe se hará más sólido.

Para desmoldar, coge un cuchillo afilado y corta con cuidado el borde de la panna cotta. Vuelca el molde sobre un plato y muévelo suavemente para que la panna cotta se desprenda. Debería de salir con bastante facilidad. Una vez desmoldado vertemos un poco de salsa de chocolate por encima.

Panna Cotta de chocolate blanco con pistachos acompañada de salsa de mango y frambuesa

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No, no es el arroz a la cubana de tu madre. Y ya sé que se parece mucho. En realidad -atento- esto es Panna Cotta de chocolate blanco con pistachos acompañada de salsa de mango y frambuesa. ¿No te lo crees? Pues sigue leyendo.

Te preguntarás que de dónde ha salido semejante Panna Cotta. Pues bien, el otro día hicimos con los amigos una comida india. Como imaginé que después de cuatro o cinco platos especiados nadie querría un postre igualmente especiado, ideé un dulce que tuviera reminiscencias indias sin resultar cargante. Por eso elegí un postre más o menos conocidillo, la Panna Cotta con salsa de frutos rojos y la orientalicé un poco.

El resultado fue, a pesar del aspecto, sensacional. Como una coreografía bollywoodiense.

Ingredientes (para 10 personas)

Para la Panna Cotta:

  • Un litro de leche fresca entera
  • Seis tabletas de chocolate blanco (de 125 gr cada una)
  • Siete hojas de gelatina
  • Una cucharadita de esencia de vainilla
  • Dos puñados de pistachos pelados (no salados)

Para la salsa:

  • Un mango
  • Unos 200 gr de frambuesas (frescas o congeladas)
  • Azúcar

Diez flaneras pequeñas de metal

Preparación

En un cuenco grande echa las hojas de gelatina y cúbrelas con agua fría.

En un cazo grande calentamos la leche a fuego medio y vamos añadiendo el chocolate troceado. Ir removiendo con una cuchara de madera hasta que el chocolate se disuelva por completo. Lleva la mezcla casi hasta ebullición pero sin dejar que rompa a hervir, ya que esto alteraría el sabor de la leche. Apaga el fuego.

Coge con la mano las hojas de gelatina y apriétalas para escurrirlas. Mételas en el cazo con el resto de la mezcla y remueve hasta que se disuelvan. Vierte el contenido en las flaneras y echa en cada flanera un par de cucharaditas de pistachos troceados. Deja reposar al menos media hora antes de meterlas en la nevera. Protégelas de los malos olores cubriendo cada una con papel de aluminio y mételas en la nevera. Con cuatro o cinco horas ya estarán cuajadas, pero es mejor si reposan toda la noche.

El procedimiento para hacer la salsa de mango y frambuesa es como el de la mermelada. En otro cazo, echa el mango pelado y cortado a trocitos pequeños. Ponlo a fuego muy suave para que se vaya haciendo. Añade azúcar a voluntad (yo eché unas cinco cucharadas soperas) y las frambuesas. Mi recomendación es que no te pases demasiado con el azúcar porque no se trata de una mermelada sino de una salsa y se tiene que notar el sabor  ácido de los frutos rojos. Sigue removiendo a fuego lento hasta que se haya formado una papilla dulce pero no empalagosa (una media hora).

Desmolda las flaneras en un plato y echa la salsa templada por encima.