Panna Cotta de chocolate blanco con pistachos acompañada de salsa de mango y frambuesa

20130306-160516.jpg

No, no es el arroz a la cubana de tu madre. Y ya sé que se parece mucho. En realidad -atento- esto es Panna Cotta de chocolate blanco con pistachos acompañada de salsa de mango y frambuesa. ¿No te lo crees? Pues sigue leyendo.

Te preguntarás que de dónde ha salido semejante Panna Cotta. Pues bien, el otro día hicimos con los amigos una comida india. Como imaginé que después de cuatro o cinco platos especiados nadie querría un postre igualmente especiado, ideé un dulce que tuviera reminiscencias indias sin resultar cargante. Por eso elegí un postre más o menos conocidillo, la Panna Cotta con salsa de frutos rojos y la orientalicé un poco.

El resultado fue, a pesar del aspecto, sensacional. Como una coreografía bollywoodiense.

Ingredientes (para 10 personas)

Para la Panna Cotta:

  • Un litro de leche fresca entera
  • Seis tabletas de chocolate blanco (de 125 gr cada una)
  • Siete hojas de gelatina
  • Una cucharadita de esencia de vainilla
  • Dos puñados de pistachos pelados (no salados)

Para la salsa:

  • Un mango
  • Unos 200 gr de frambuesas (frescas o congeladas)
  • Azúcar

Diez flaneras pequeñas de metal

Preparación

En un cuenco grande echa las hojas de gelatina y cúbrelas con agua fría.

En un cazo grande calentamos la leche a fuego medio y vamos añadiendo el chocolate troceado. Ir removiendo con una cuchara de madera hasta que el chocolate se disuelva por completo. Lleva la mezcla casi hasta ebullición pero sin dejar que rompa a hervir, ya que esto alteraría el sabor de la leche. Apaga el fuego.

Coge con la mano las hojas de gelatina y apriétalas para escurrirlas. Mételas en el cazo con el resto de la mezcla y remueve hasta que se disuelvan. Vierte el contenido en las flaneras y echa en cada flanera un par de cucharaditas de pistachos troceados. Deja reposar al menos media hora antes de meterlas en la nevera. Protégelas de los malos olores cubriendo cada una con papel de aluminio y mételas en la nevera. Con cuatro o cinco horas ya estarán cuajadas, pero es mejor si reposan toda la noche.

El procedimiento para hacer la salsa de mango y frambuesa es como el de la mermelada. En otro cazo, echa el mango pelado y cortado a trocitos pequeños. Ponlo a fuego muy suave para que se vaya haciendo. Añade azúcar a voluntad (yo eché unas cinco cucharadas soperas) y las frambuesas. Mi recomendación es que no te pases demasiado con el azúcar porque no se trata de una mermelada sino de una salsa y se tiene que notar el sabor  ácido de los frutos rojos. Sigue removiendo a fuego lento hasta que se haya formado una papilla dulce pero no empalagosa (una media hora).

Desmolda las flaneras en un plato y echa la salsa templada por encima.

Anuncios

Kheer, el arroz con leche que vino de la india

20130219-222747.jpg

Que los puristas me perdonen, pero herví el arroz de este postre típico indio en agua. Sí, en agua. Pero la idea no fue mía, sino de la gran Simone Ortega. Decidí seguir la receta clásica de arroz con leche de su libro 1080 recetas de cocina y luego le añadí especias y frutos secos a mi aire. En fin, que por su culpa hice una gorrinada con este dulce indio. Pensé que iba a quedar fatal, pero estaba delicioso. Estaba dulce pero no empalagoso. La textura granulosa del arroz quedaba fantástica con la melosidad de la leche y las crujientes almendras. Y el cardamomo y la canela le daban un aroma sensual.

Ingredientes:

  • 3/4 de litro de leche fresca de vaca
  • 9 cucharadas de arroz basmati
  • 6 cucharadas de azúcar mascabado
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 1 vaina grande de canela en rama
  • 10 semillas de cardamomo
  • 1 puñado de almendras laminadas
  • 1 puñado de pistachos pelados y picados

Hierve el arroz en agua durante diez minutos. Mientras tanto, pon la leche también a hervir con el cardamomo y la canela para ahorrar tiempo. Cuela el arroz y reserva. Sin dejar que la leche rompa a hervir, añade el azúcar y la vainilla. Remueve durante algunos minutos y retira la rama de canela y el cardamomo. Añade el arroz, los pistachos y las almendras. Remueve un par de minutos más y apaga el fuego.

Sírvelo templado en cuencos y espolvorea un poco de pistachos picados por encima.